La fe de mi tierra

$4,000.00

DIMENSIONS: 104cm x 90 cm

La fe de mi tierra nace de una Colombia está profundamente presente en nuestra memoria: la del vendedor de la calle, la fruta recién cortada, el calor, los colores intensos y las manos que trabajan todos los días.

En esta obra quise detenerme en algo aparentemente sencillo: unos cocos, unas manos y un aviso escrito a mano. Pero ahí encontré mucho de lo que somos. Una tierra generosa, llena de color y de contrastes, y una gente que trabaja, resuelve, insiste y sigue adelante acompañada muchas veces por una fe inmensa.

Las manos son protagonistas porque detrás de cada cosa que compramos en una esquina, en una plaza o al borde de una carretera hay una persona, una historia y una forma de ganarse la vida. Y entre todo ese movimiento aparece una frase sencilla: “La fe en Dios”. No como un adorno, sino como parte natural de nuestra cultura y de la manera en que tantas personas enfrentan cada nuevo día.

Esta obra es mi manera de pintar una Colombia real. Una Colombia que trabaja con las manos, que ofrece lo que produce su tierra y que, incluso en lo cotidiano, conserva la esperanza.

Porque Colombia también está ahí: en una esquina cualquiera, en unas manos trabajadoras y en la fe sencilla de que mañana será un buen día.

Materiales : oleo 

DIMENSIONS: 104cm x 90 cm

La fe de mi tierra nace de una Colombia está profundamente presente en nuestra memoria: la del vendedor de la calle, la fruta recién cortada, el calor, los colores intensos y las manos que trabajan todos los días.

En esta obra quise detenerme en algo aparentemente sencillo: unos cocos, unas manos y un aviso escrito a mano. Pero ahí encontré mucho de lo que somos. Una tierra generosa, llena de color y de contrastes, y una gente que trabaja, resuelve, insiste y sigue adelante acompañada muchas veces por una fe inmensa.

Las manos son protagonistas porque detrás de cada cosa que compramos en una esquina, en una plaza o al borde de una carretera hay una persona, una historia y una forma de ganarse la vida. Y entre todo ese movimiento aparece una frase sencilla: “La fe en Dios”. No como un adorno, sino como parte natural de nuestra cultura y de la manera en que tantas personas enfrentan cada nuevo día.

Esta obra es mi manera de pintar una Colombia real. Una Colombia que trabaja con las manos, que ofrece lo que produce su tierra y que, incluso en lo cotidiano, conserva la esperanza.

Porque Colombia también está ahí: en una esquina cualquiera, en unas manos trabajadoras y en la fe sencilla de que mañana será un buen día.

Materiales : oleo